miércoles, 26 de junio de 2019, 04:56

La depuradora devuelve la polémica a la campaña de Santiago con cruces de declaraciones entre CA, PSOE y PP

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Bugallo afirmó en un mitin que pactó en 2011 paralizar el proyecto de A Silvouta con Agustín Hernández por la inminencia de las elecciones

La construcción de la depuradora de aguas residuales de Santiago ha devuelto la polémica a la campaña electoral de la capital gallega. En esta ocasión, el origen del cruce de declaraciones entre los candidatos de Compostela Aberta (Martiño Noriega), Partido Popular (Agustín Hernández) y PSOE (Xosé A. Sánchez Bugallo) ha sido un vídeo difundido a través de las redes sociales en el que este último afirma que existió un pacto entre el Ayuntamiento y la Xunta para paralizar la construcción de la EDAR en A Silvouta ante la inminencia de las elecciones locales de 2011.

La grabación es de un mitin de Bugallo en la campaña de estas elecciones en el que aseguró que existió un pacto de su gobierno con el por aquel entonces conselleiro de Medio Ambiente y hoy candidato a la Alcaldía por el PP, Agustín Hernández, para suspender la construcción de la EDAR cuando la obra estaba a punto de licitarse.

El primero en salir al paso de la polémica fue el regidor santiagués y aspirante a la reelección por Compostela Aberta, Martiño Noriega, que pedía explicaciones a sus contrincantes electorales, además de apuntar que la confesión de Bugallo refleja "una forma de operar opaca" que "resta credibilidad" tanto al socialista como al popular.

Minutos después, el candidato del PSOE a la Alcaldía de Santiago, Xosé A. Sánchez Bugallo, ha calificado de "pura anécdota" la polémica y acusaba a Noriega de querer "echar barro para tapar lo que no estuvo haciendo entre 2015 y 2018" respecto a la depuradora.

Por su parte, el también exalcalde y candidato del PP, Agustín Hernández, ha negado "categóricamente" que alcanzase dicho acuerdo con el ayuntamiento compostelano durante su etapa como responsable de Medio Ambiente en la Xunta, al tiempo que coincidía con Bugallo en acusar a Noriega de avivar una polémica cuyo "único objetivo es montar un lío para justificar la inacción de su gobierno".

ANTECEDENTES
En el video, Bugallo asegura que existió un acuerdo con Medio Ambiente para paralizar la licitación de la obra en enero de 2011 ante la inminencia de las elecciones municipales celebradas en el mes de mayo de ese año. Una cita con las urnas en las que el Partido Socialista perdió la alcaldía, que pasó a manos del popular Gerardo Conde Roa gracias a la mayoría absoluta obtenida por su partido.

La llegada de populares al Pazo de Raxoi supuso que el gobierno santiagués abandonase el proyecto de construir la EDAR en A Silvouta y apostase por hacerla en O Souto, como habían prometido durante la campaña. Sin embargo, el proyecto no llegó a prosperar y, mediado el actual mandato, el gobierno de Compostela Aberta decidió descartar la ubicación de O Souto --que nunca contó con el visto bueno de CA, BNG y PSOE-- y avanzar en la ampliación de la actual depuradora con tecnología "innovadora".

CRUCE DE REPROCHES
Este lunes, Martiño Noriega ha asegurado que "en los próximos días" estarán publicados los pliegos del proceso de diálogo competitivo por el que será adjudicado el proyecto de construcción de la nueva EDAR en las viejas instalaciones de A Silvouta, que supondrá, en palabras del candidato de CA, "menos ocupación, menor coste y un menor impacto".

"El gobierno de Noriega tenía toda la información sobre los problemas de la depuradora de O Souto. Lo que no sé es cómo dejó pasar tres años y ahora tenemos un grave riesgo de perder subvenciones (europeas)", ha aseverado este martes Bugallo, que ha remarcado que "es normal que en un proceso electoral se pare una actuación para evitar su politización", en relación a la EDAR y la cita con las urnas de 2011.

Por su parte, Agustín Hernández cree que Noriega pretende tapar "el lío" que, a su juicio, ha generado su "inacción" a lo largo de los últimos cuatro años sobre la depuradora y que ha provocado "la pérdida de los fondos europeos" al "iniciar un camino que terminará dentro de siete u ocho años o no se sabe cuándo".

"El único acuerdo que tenía con la ciudad, siendo conselleiro, era avanzar en el saneamiento de mi ciudad (Santiago). Y el único acuerdo que tuve en la alcaldía fue avanzar en el expediente que tenía las tramitaciones en marcha", ha remarcado, en referencia al proyecto de O Souto.