sábado, 29 de febrero de 2020, 01:47

La traición de Manolo Lago

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En la extinta En Marea hay un carajal  de mucho cuidado. Desde el inicio de la legislatura los líos internos han florecido como los campos en primavera. Villares contaba y cuenta con la mayoría de la militancia pero en el seno del grupo parlamentario estuvo siempre en minoría. Acaso lo de que querer ser un partido transversal le ha penalizado. Los señores de Anova y Podemos quieren ser otra cosa: nacional comunistas. No les importa perder potenciales votantes, prefieren consolidar el voto de la frustración. La única sorpresa la ha dado Manuel Lago, histórico sindicalista que en los últimos tiempos ha cambiado de bando. Pasó, junto a Pancho Casal, de querer marcharse para su casa mediada la legislatura quemado por los críticos  a ser ahora su portavoz. Sorpresas te da la vida. En el entorno de Villares alucinan en colores con el bueno de don Manuel.   Se sienten traicionados por su otrora firme aliado. Ya lo decía don Manuel Fraga, la política hace extraños compañeros de cama.