lunes, 9 de diciembre de 2019, 01:20

Luciano Varela fue la mano que meció la cuna de la sentencia

|

El magistrado gallego Luciano Varela fue la mano que meció la cuna. El se encargó de cargarse lo de rebelión diciendo que todo había sido una ensoñación. Se inspiró en las declaraciones de Urkullo quién alegó que todo había sido un farol para forzar una negociación y que no había intención real de declarar la independencia, vamos que todo fue un mal sueño. Supongo que lo que estamos viendo estos días también es una ensoñación, o sea, que nada de lo que está pasando es real, ni las calles incendiadas, ni la toma del aeropuerto o el corte de autopistas y carreteras. Luciano Varela, conocido por su afinidad al PSOE, tenia que abortar una condena más severa y así lo hizo. La Abogacía del Estado le enseñó el camino y él se acordó de Calderón de la Barca y ya saben “los sueños, sueños son”. Qué vergüenza!