sábado, 29 de febrero de 2020, 02:04
EL TIEMPO

Galicia comenzó el año con un mes de enero cálido

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El año 2020 arrancó en Galicia marcado por la normalidad desde el punto de vista climatológico. Según se recoge en el avance del informe mensual de Meteogalicia, enero fue un mes cálido en el conjunto de la comunidad y con registros pluviométricos que se movieron muy cerca de lo esperado, con apenas un 4,3% más de precipitaciones, si se comparan con los valores medios del período histórico de referencia 1981-2010, y un reparto bastante heterogéneo.


Enero estuvo caracterizado por sucesivas situaciones anticiclónicas, aunque se vieron interrumpidas por la llegada de borrascas particularmente activas a mediados y finales del período. Esta variabilidad contribuyó a que los valores medios tanto de la temperatura como de las lluvias fueran en el conjunto del mes bastante próximos a lo habitual.


La principal anomalía, en todo caso, se registró en los termómetros, que a pesar de arrancar con mucho frío, acabaron superando ligeramente la temperatura media esperada para esta época del año. Así, el informe de Meteogalicia concluye que el mes fue en general cálido toda vez que el promedio se situó 0,6 grados por encima de los valores históricos. Esta anomalía positiva fue muy similar a la de enero de 2018 aunque contrasta con la situación vivida el año pasado, cuando los promedios quedaron 0,8 grados por debajo de lo habitual.


En cuanto al comportamiento por comarcas, los termómetros se situaron por encima del promedio histórico en toda la comunidad, consiguiéndose los valores más elevados en el este de Lugo, donde la anomalía llegó a ser de 2 grados centígrados. En el extremo contrario, fue en la zona de la ría de Noia donde se registraron las temperaturas medias más bajas en el mes de enero.

Por lo que respecta a las precipitaciones y teniendo en cuenta los datos de las 16 estaciones más representativas de Galicia, llovió de promedio un 4,3% más de lo previsto. La evolución de la lluvia en el período histórico 1981-2010 revela que el comportamiento pluviométrico del mes de enero en los últimos tres años fue bastante similar.


Así, desde 2018 la precipitación acumulada en la comunidad a lo largo de este mes se situó siempre algo por encima de lo esperado, una situación que contrasta claramente con lo sucedido en enero de 2017, que con un déficit de lluvia del 62% fue uno de los eneros más secos de los últimos 20 años, solo superado por los de 2012, 2006 y 2005.


La lluvia se concentró en pocas jornadas pero vio acompañada de frentes muy activos, hasta el punto de que en algunos lugares de Galicia bastaron solo tres días para recoger la práctica totalidad del agua habitual a lo largo de todo un mes de enero.

Por zonas y aunque el promedio en toda Galicia se acercó mucho a la normalidad durante este mes, la distribución geográfica de las lluvias fue muy desigual de manera que en la mitad noroeste de la comunidad llegaron a duplicarse los valores considerados normales mientras que en la mitad sureste hubo localidades en las que llovió hasta un 60% menos.