lunes, 6 de abril de 2020, 12:41

Oxford ya predijo la pandemia y su repercusión económica

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Los agoreros anuncian un desastre económico sin precedentes, infinitamente más grave, dicen, que el provocado por la crisis de 2008. Yo no me lo creo, salvo que nuestros dirigentes políticos decidan llevarnos a la ruina tomando decisiones equivocadas. 

Hace más de una década, en la universidad de Oxford, se hizo un estudio en el que se valoraba  la incidencia de una pandemia en la economía mundial. El peor escenario de ese estudio situaba la mortandad en un 1 por ciento de los habitantes del planeta. Su incidencia en la economía rondaba el 25% de  caída del PIB en el primer trimestre pero en el conjunto del año se reducía hasta el entorno del 4%. Afortunadamente el Covid 19 no va a ser tan letal y por tanto su incidencia en la economía debe ser menor. En el citado estudio se daba por hecho que los gobiernos de los paises más desarrollados apostarían por mantener vivo el tejido empresarial durante la pandemia, asumiendo los Estados todos los costes que conlleva la paralización de los medios de producción y del conjunto de la actividad económica, social y cultural. Se trata, decían sus autores, de mantener, al coste que fuere, toda la estructura productiva (empresas, autónomos, trabajadores) para que pudieran reanudar su actividad al día siguiente de dar por finalizado el Estado de Alarma. O sea, que no hay que tener miedo a endeudarse hasta las cejas. La Reserva Federal y el Banco Central Europeo tendrán que aflojar el dinero que haga falta porque de lo contrario supondría la ruina absoluta para nuestros países y durante mucho tiempo.